Estándares de espirometría de 2019
1 feb. 2021· 12 min read

La verdad sobre la EPOC 

De acuerdo con el Global Burden of Disease, un estudio sobre la carga de la enfermedad, en 2016 existían 251 millones de casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) notificados en todo el mundo, muchos de ellos no diagnosticados. 

Map of COPD prevalence worldwide

La fuente de referencia principal para este artículo puede consultarse aquí:
https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/chronic-obstructive-pulmonary-disease-(copd)

De acuerdo con el Global Burden of Disease, un estudio sobre la carga de la enfermedad, en 2016 existían 251 millones de casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). La EPOC es una neumopatía progresiva potencialmente mortal que provoca dificultad para respirar (disnea) y predispone a los pacientes a exacerbaciones (o reagudizaciones) y a otras enfermedades graves.

El término EPOC es realmente un término genérico que abarca distintas neumopatías como el enfisema o la bronquitis crónica. Aunque en los últimos años se han multiplicado las campañas de sensibilización y concienciación y se han redoblado los esfuerzos para reducir la incidencia de esta enfermedad,  los casos de EPOC han seguido aumentando rápidamente, hasta convertirse en la tercera causa de muerte en los Estados Unidos.

A pesar de que siguen descubriéndose nuevos y mejores métodos para tratar esta enfermedad incurable, obtener un diagnóstico preciso de la EPOC sigue siendo un primer paso esencial para ayudar a los pacientes a vivir con la enfermedad.

A continuación proporcionaremos información sobre distintos hechos sobre la EPOC. Explicaremos algunos de sus síntomas, los factores de riesgo, quién presenta mayores riesgos de padecer la enfermedad, cómo se diagnostica y algunos de los tratamientos y recursos disponibles para los pacientes, los cuidadores y los profesionales sanitarios.

La prevalencia global de la EPOC

En los últimos años, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica se ha convertido en una epidemia global. En 2015, la EPOC provocó 3,17 millones de muertes, lo cual representaba un 5 % de las muertes mundiales. El 90 % de estas muertes se producen en países con ingresos medios-bajos.

Esto puede deberse a la escasez de recursos médicos, a la exposición a factores de riesgo habituales o a determinantes sociales, pero, la realidad es que muchos de los casos de EPOC podrían evitarse. Antes de centrarnos en los factores de riesgos o de presentar propuestas para reducir las posibilidades de padecer la EPOC, veamos algunas de las cifras clave sobre la enfermedad.

Datos estadísticos sobre la EPOC

La EPOC es la tercera causa de muerte y la novena causa de pérdida de años de vida ajustados por discapacidad (AVAD) en todo el mundo, lo cual supone una morbimortalidad global importante*. Sin embargo, la EPOC en sí no es siempre la causa de muerte. En muchos casos, la muerte la provoca una enfermedad concomitante, como una cardiopatía isquémica.

La falta de actividad física puede conducir también al diagnóstico de otras enfermedades concomitantes, como diabetes de tipo 2, insuficiencia renal o enfermedad cardiovascular. En un estudio realizado en Reino Unido en el que se investigaban los factores relacionados con la diabetes de reciente aparición, se llegó a la conclusión de que los pacientes con reagudizaciones frecuentes de la EPOC y con otras enfermedades concomitantes, como hipertensión o cardiopatía, tenían más probabilidades de padecer diabetes mellitus de tipo 2 (DM2).

Algunos de los tratamientos habituales para la DM2, como los corticosteroides inhalados (CI), también pueden aumentar la incidencia de la EPOC

Datos estadísticos sobre el diagnóstico de la EPOC

Aunque las cifras anteriores pueden parecer impactantes, lo más alarmante es que entre el 50 y el 90 % de los casos de EPOC siguen sin estar diagnosticados o no se diagnostican correctamente*. La infravaloración de los síntomas respiratorios es el principal motivo para establecer un diagnóstico erróneo de la enfermedad. Pero no es el único; el uso de dispositivos de espirometría y de pruebas de función pulmonar obsoletos o inadecuados también supone un obstáculo para los profesionales sanitarios.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la EPOC?

Los pulmones y el proceso de inhalación de oxígeno y la correspondiente exhalación de dióxido de carbono son esenciales para la salud general de otros órganos como el corazón, los riñones, el hígado o el cerebro. Cuanto más eficaz y sana sea nuestra salud pulmonar, más sencillo le resultará a nuestro organismo procesar el oxígeno para producir energía.

La EPOC es una obstrucción en el sistema respiratorio que reduce la capacidad de los pulmones para inhalar y exhalar. Esta obstrucción se produce cuando las toxinas, las sustancias químicas, la contaminación o las infecciones respiratorias previas provocan un daño progresivo a diferentes partes de los pulmones. Algunas enfermedades sanguíneas, como la deficiencia de α1‑antitripsina, pueden acelerar la aparición de la EPOC.

La principal causa de la EPOC, sin duda alguna, es el tabaquismo (incluido el tabaquismo pasivo). Entre otros factores de riesgo encontramos:

  • calidad deficiente del aire en ambientes cerrados;
  • contaminación del aire exterior;
  • sustancias químicas y polvo en el entorno laboral (vapores, sustancias irritantes o gases);
  • infecciones respiratorias de vías bajas frecuentes durante la infancia;
  • factores hereditarios o de desarrollo intrauterino debido a la exposición de la madre a factores de riesgo.

¿Quién presenta mayores riesgos de padecer EPOC?

Hace años, la EPOC era más frecuente entre los hombres fumadores. Este hecho creó un estigma negativo de que se trataba de una enfermedad autoinducida debida a determinantes sociales. No obstante, debido al aumento de los niveles de tabaquismo entre las mujeres en los países industrializados y al mayor riesgo de exposición de las mujeres a la contaminación del aire en el interior en los países de ingresos bajos (entre otros, debido al uso de combustibles fósiles para cocinar y calentar los hogares), actualmente la EPOC afecta a hombres y mujeres por igual.

El tabaquismo no es el único factor de riesgo de la EPOC. Como ya hemos indicado, las personas con una mayor exposición a un aire de calidad deficiente en el lugar de trabajo o en el domicilio tienen también más probabilidades de padecer EPOC. Algunas de las industrias que presentan mayores factores de riesgo son:

  • Talleres mecánicos
  • Fábricas
  • Minas de carbón
  • Extracción y procesamiento de combustibles fósiles
  • Casinos
  • Industria cosmética y otras industrias en las que los trabajadores están expuestos a sustancias irritantes en entornos cerrados
  • Fabricación de sistemas de climatización, empresas de fontanería o almacenes.

La mayoría de empresas e industrias han añadido a sus servicios programas de prevención de riesgos laborales que se centran en mejorar la calidad del aire y la ventilación de los lugares de trabajo y, en ocasiones, incluso proponen programas de detección de la salud pulmonar en el lugar de trabajo para supervisar el estado de la función pulmonar de los empleados.

¿Cuáles son los principales síntomas de la EPOC?

Chuck Morrison, uno de los cofundadores de Right2Breathe®, una organización sin fines de lucro de Nueva Jersey destinada a los pacientes con enfermedades respiratorias y a sus cuidadores, solía describir así la EPOC: «Imagine que solo puede respirar por la boca. Ahora, imagine que tiene que cerrar la boca y respirar a través de una pajita. Por último, suba las escaleras respirando únicamente a través de la pajita».

Tal como indica su nombre completo, la enfermedad pulmonar obstructiva crónica implica una obstrucción de los pulmones que reduce la capacidad de los pacientes para respirar. Se trata de una enfermedad progresiva con una evolución lenta que suele destaparse a partir de los 40 o 50 años de edad.

El síntoma más frecuente de la EPOC es la disnea o la sensación constante de falta de aire. Otros síntomas habituales son la tos crónica o constante, la expulsión de esputo (materia mucosa expulsada con cada expectoración) y la falta de energía o el aumento de la sensación de fatiga. Otros síntomas pueden ser:

  • infecciones respiratorias frecuentes;
  • el color azulado de los labios y de las uñas;
  • sibilancias.

A medida que empeora la enfermedad, a muchos pacientes con EPOC les resulta cada vez más difícil subir las escaleras, llevar una maleta o realizar otras actividades del día a día. Con la progresión de la enfermedad, los pacientes también pueden padecer agudizaciones o exacerbaciones. Estos episodios pueden ser muy incapacitantes y pueden requerir atención médica urgente (e incluso puede que sea necesaria la hospitalización) y, en ocasiones, pueden provocar la muerte.

¿Cómo se diagnostica la EPOC?

El principal problema de la EPOC es el diagnóstico correcto de la enfermedad

Cuando una persona presenta los síntomas indicados anteriormente, suele pensarse en la enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Sin embargo, muchos pacientes, especialmente los pacientes de edad más avanzada o los que padecen obesidad, suelen pensar que estos síntomas son una «cuestión de edad» o se deben a su «baja forma».

Así pues, es posible que muchos pacientes padezcan fases iniciales de la enfermedad, pero que no presenten indicadores que induzcan al médico de atención primaria a solicitar la realización de pruebas de función pulmonar.

Estas pruebas son el primer paso necesario para diagnosticar la EPOC o cualquier otra enfermedad pulmonar progresiva. La principal prueba que se realiza es la prueba de espirometría, con la que se mide la cantidad de aire que puede exhalar un paciente de manera forzada y la rapidez con la que puede hacerlo. En función de los resultados obtenidos en esta prueba, de las características de cada paciente y de su exposición a los factores de riesgo de la enfermedad, los médicos evalúan si es necesario realizar otras pruebas.

El segundo paso es realizar otras pruebas de función pulmonar para medir los volúmenes pulmonares totales. Para estas pruebas es necesario utilizar un equipo para la realización de pruebas de función pulmonar o PFP. El objetivo es evaluar la capacidad de los pacientes para inhalar y exhalar, pero, sobre todo, observar cómo se distribuyen los gases del flujo sanguíneo por el organismo.

El resto de pruebas las realizan neumólogos, especialistas del ámbito de la neumología o especialistas en medicina cardiovascular, puesto que el vínculo entre la neumopatía progresiva y la enfermedad cardiovascular es cada vez mayor.  

Otras pruebas para diagnosticar la EPOC

  • Pruebas de función pulmonar. Entre las otras pruebas existentes se incluyen la medición de los volúmenes pulmonares y de la capacidad de difusión, la prueba de marcha de seis minutos y una pulsoximetría.
  • Radiografía de tórax
  • Tomografía computerizada (TAC)
  • Gasometría arterial
  • Análisis de sangre, para determinar si el paciente presenta una deficiencia de α1‑antitripsina

Una vez determinados el tipo de obstrucción y los volúmenes pulmonares totales, la tomografía computerizada y otras pruebas de detección por imagen confirman la progresión de la enfermedad y el origen exacto de la obstrucción. Estos factores, junto con varios análisis de sangre, permitirán determinar la enfermedad que padece el paciente.

¿Cómo se trata la EPOC? 

Las opciones de diagnóstico y tratamiento de la EPOC difieren en función de los recursos disponibles. Sin embargo, el tratamiento general se centra en tres objetivos:

Reducir la exposición a los factores que contribuyen a la EPOC 

Determinar el origen de la exposición que provocó la EPOC. Se proporcionarán recursos a los pacientes fumadores para abandonar el hábito tabáquico, lo cual es un primer paso esencial para detener la progresión de la enfermedad.

Terapia respiratoria

Un tratamiento cada vez más frecuente para la EPOC y el asma consiste en realizar una terapia respiratoria (que consiste en ejercitar los pulmones). En función de la progresión de la enfermedad, la terapia respiratoria puede consistir en caminar, realizar bicicleta estática o tocar la armónica. La oxigenoterapia es otro tratamiento importante que ayuda a los pacientes que padecen EPOC.

Tratamiento farmacológico para la EPOC

Existen dos tipos de medicamentos para la EPOC: tratamiento de mantenimiento y tratamiento para las agudizaciones.

Los tratamientos de mantenimiento diarios para la EPOC tienen como objetivo ayudar a los pacientes a respirar mejor a lo largo del día. El tratamiento variará en función de la gravedad de los síntomas. Los tratamientos habituales incluyen medicamentos administrados por vía oral, inhaladores y nebulizadores.

El segundo tipo de tratamiento farmacológico está destinado a tratar las agudizaciones. Estos tratamientos incluyen el uso de broncodilatadores, corticosteroides y antibióticos.

Los tratamientos para la EPOC deberán adaptarse en función de la neumopatía que padezca cada paciente. Por ejemplo, los tratamientos para la bronquitis crónica no siempre son beneficiosos para los pacientes con enfisema y viceversa. La progresión de la enfermedad, las enfermedades concomitantes y el cumplimiento terapéutico son otros de los factores esenciales para lograr un tratamiento efectivo de la EPOC.

La importancia de establecer un diagnóstico correcto para la EPOC

Uno de los principales problemas del tratamiento de la EPOC es que suele cursar con otras enfermedades, especialmente asma. A diferencia de la EPOC, que suele manifestarse tarde, por lo general, el asma comienza durante la infancia. Según los informes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) más de 6 millones de niños y 16,5 millones de adultos en los Estados Unidos padecen asma.*

Obtener diagnóstico correcto de EPOC o asma es un primer paso esencial para poder proporcionar una atención y un tratamiento de calidad y para ayudar a los pacientes a mejorar su calidad de vida. El uso de dispositivos de calidad para la realización de las pruebas de función pulmonar (desde dispositivos de espirometría hasta de PFP) resulta indispensable para obtener unos resultados fiables de manera rápida y orientar a los profesionales hacia a las siguientes pruebas.

Los dispositivos para las pruebas de función pulmonar EasyOne Air y EasyOne Pro de NDD Medical Technologies han sido diseñados para garantizar la máxima eficiencia, sus funcionalidades son fáciles de utilizar y las pruebas pueden realizarse de manera más rápida y sin necesidad de calibración.

El dispositivo EasyOne Air ha sido diseñado para agilizar y mejorar las pruebas de función pulmonar. Es un espirómetro fácil de utilizar que puede usarse en el consultorio o en cualquier otro contexto. Al ser un espirómetro portátil, los profesionales pueden realizar las pruebas en el punto de atención, lo que facilita su uso en eventos de detección móviles o en el consultorio. Esto amplía alcance de las pruebas de función pulmonar y permite a quienes se someten a las pruebas conocer el funcionamiento de su sistema respiratorio.

Un ejemplo de este tipo de eventos de detección son los organizados por la organización Right2Breathe. Durante estos eventos, la organización lleva a cabo más de 500 pruebas de espirometría con los espirómetros portátiles con Bluetooth EasyOne Air de NDD Medical Technologies.

Entre 2016 y 2019, Right2Breath organizó seis campañas de detección durante eventos automovilísticos y cerca del 25 % de las personas que se sometieron a las pruebas presentaban, al menos, una obstrucción de un 20 %. La organización proporciona a quienes se someten a las pruebas los resultados obtenidos, para que puedan presentarlos a su médico de atención primaria.

La mayoría de estos pacientes no eran conscientes de que tenían un problema. Desde el inicio de este programa en 2016, muchos de ellos han recibido un diagnóstico oficial y están recibiendo un tratamiento más adecuado para su enfermedad pulmonar.

La EPOC seguirá representando una amenaza y seguirá siendo una carga para la salud pública en un futuro cercano, en todo el mundo. Los factores de riesgo apenas se han modificado y la evolución demográfica en los países desarrollados y el aumento significativo de las enfermedades no transmisibles en los países de ingresos medios bajos no harán más que acelerar la prevalencia de esta enfermedad.

El primer paso es garantizar que los profesionales sanitarios tengan acceso a dispositivos estables, sólidos y precisos para poder diagnosticar correctamente la EPOC. Para más información sobre la línea de productos para las pruebas de función pulmonar de NDD Medical Technologies, consulte los productos que aparecen a continuación.

Tim Charlet
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