La importancia de la salud pulmonar

El diagnóstico precoz de la EPOC a través de las mediciones de DLCO

En 2010, en los Estados Unidos se destinaron casi 50 mil millones de dólares para la lucha contra la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y su tratamiento. A día de hoy, la EPOC afecta aproximadamente a 26 millones de personas y se calcula que solo se han diagnosticado un 50 % de los casos. Y lo que es peor, esta enfermedad es también la 4.ª causa de muerte en los EE. UU.

La presencia de la EPOC no se limita a los Estados Unidos. La prevalencia de esta enfermedad en el mundo es aún mayor. De acuerdo con el estudio Global Burden of Disease, la prevalencia de esta enfermedad en 2016 era de 251 millones de casos notificados. El tabaquismo y la exposición a sustancias químicas son los principales factores de riesgo de la EPOC, pero no son la única causa que provoca esta enfermedad respiratoria debilitante.

Al igual que ocurre con cualquier otra enfermedad crónica, un diagnóstico precoz de la EPOC es un primer paso esencial para mejorar la atención al paciente, reducir las fuentes de exposición, empezar el tratamiento antes y, posiblemente, frenar la evolución de la enfermedad.

Las nuevas tecnologías integradas en los dispositivos de pruebas de función pulmonar permiten diagnosticar la EPOC de manera precoz, puesto que es posible realizar pruebas de función pulmonar completas más sólidas, más fiables y de manera más sencilla y portátil. La línea de dispositivos de PFP EasyOne proporciona a los profesionales herramientas de calidad que ayudan a diagnosticar la enfermedad antes y facilitan el seguimiento del paciente y la adaptación del tratamiento.

A continuación repasaremos algunos de los desafíos que plantea el diagnóstico de las enfermedades respiratorias. Expondremos también las causas principales de muchas enfermedades pulmonares, el riesgo de no proporcionar un diagnóstico adecuado a los pacientes y, por consiguiente, que estos no reciban el tratamiento apropiado, y qué ha llevado a las pruebas de función pulmonar –concretamente la medición de la capacidad de difusión pulmonar del monóxido de carbono (DLCO)– a convertirse en el mejor marcador precoz para el diagnóstico de la EPOC.

mortality rates of chronic respiratory diseases - NDD - Spirometer - Spirometry
Tasas de mortalidad para todos los grupos de edad, para las enfermedades respiratorias crónicas por categoría de enfermedad en todas las regiones en 2017. Fuente: The Lancet - Respiratory Medicine. Prevalencia y carga sanitaria atribuible a las enfermedades respiratorias crónicas, 1990-2017: un análisis sistemático para el estudio de 2017 sobre la carga de la enfermedad, el Global Burden of Disease.

¿Qué provoca la enfermedad pulmonar obstructiva crónica?

La eficiencia del aparato respiratorio del ser humano es sorprendente. No obstante, a lo largo del tiempo, la exposición a sustancias contaminantes, irritantes y químicas puede afectar a los pulmones y a las vías respiratorias y puede llegar a provocar una obstrucción en los pulmones que se identifica como enfisema y bronquitis crónica, las dos principales enfermedades que se engloban bajo la amplia denominación de enfermedad pulmonar obstructiva crónica o EPOC. La fibrosis pulmonar también es una enfermedad respiratoria. Esta enfermedad solía incluirse bajo el abanico de la EPOC pero, actualmente, se considera como una enfermedad aparte.

No obstante, la exposición no es la única causa de la EPOC. Se estima que un 3 % de todos los casos de EPOC están provocados por una enfermedad genética conocida como deficiencia de α1-antitripsina.

En general, las causas principales del diagnóstico de la EPOC incluyen:

Tabaquismo: Cerca del 90 % de todos los casos de EPOC están directa o indirectamente relacionados con la inhalación del humo de cigarrillos. Los cigarrillos elaborados para el consumo general están compuestos por más de 7000 sustancias químicas, la inhalación de las cuales es extremadamente peligrosa para la salud, tanto del fumador activo como de los fumadores pasivos. Estas sustancias tóxicas van debilitando las defensas naturales de los pulmones frente a las infecciones, provocan la inflamación de las vías respiratorias, destruyen los alvéolos y estrechan las vías respiratorias.

Medioambiente: la calidad del aire en el hogar, en el coche o en el trabajo también puede tener un papel clave en la obstrucción del aparato respiratorio. Una exposición frecuente a la contaminación ambiental, a sustancias químicas, a vapores, a polvo, a sustancias contaminantes o irritantes también puede provocar enfermedades respiratorias obstructivas.

¿Cuáles son los factores de riesgo de la EPOC?

Aunque la exposición al humo procedente de los cigarrillos y una calidad deficiente del aire son los principales factores que pueden provocar la EPOC, no son las únicas causas que pueden provocar la enfermedad. Se estima que un 30 % de los pacientes a quienes se diagnostica EPOC han fumado, como mucho, un paquete o unos 30 cigarrillos a lo largo de sus vidas.

Los pacientes con antecedentes familiares de EPOC también presentan más posibilidades de padecer esta enfermedad, al igual que los niños que han padecido enfermedades respiratorias graves en un pasado. La EPOC suele diagnosticarse a pacientes de 40 años o más, cuando aparecen los primeros síntomas. Otras enfermedades concomitantes, como otras enfermedades pulmonares, obesidad y diabetes, también pueden contribuir a la aparición de la EPOC.

¿Qué sucede si no se diagnostica o no se trata la enfermedad?

Una de las principales falsas creencias sobre el aparato respiratorio es que la dificultad para respirar está relacionada con la edad. Muchos pacientes creen que es normal que las personas más mayores o en peor forma física presenten dificultades para respirar al subir las escaleras, por ejemplo.

Pero esto no es del todo cierto.

Los pulmones son un órgano muy potente y, al igual que los músculos, cuanto más se ejercitan, más se fortalecen y más eficientes son. Los pulmones se ejercitan mediante la actividad respiratoria habitual. Las enfermedades pulmonares obstructivas son progresivas. Si no se diagnostica la enfermedad, no puede determinarse la causa de la obstrucción y al prolongarse la exposición a los factores contribuyentes esta obstrucción sigue empeorando.

A medida que los pulmones pierden la capacidad de inhalar y exhalar el dióxido de carbono, la salud de otros órganos también empieza a verse afectada. Muchos pacientes con EPOC también padecen otras enfermedades cardiovasculares concomitantes y suelen fallecer por un fallo cardíaco, un problema renal, hepático o de cualquier otro órgano.

Aunque actualmente no existe cura para la EPOC ni ninguna manera de revertir los daños provocados por la enfermedad, un diagnóstico precoz y un tratamiento adecuado pueden frenar la evolución de la enfermedad. De este modo, no solo se mejora la calidad de vida de los pacientes sino que, además, puede suponer un ahorro de varios millones de dólares en atención sanitaria innecesaria.

Los desafíos del diagnóstico de la EPOC

Uno de los mayores retos que plantea el diagnóstico de la EPOC es la escasez de equipos disponibles y fáciles de usar para el diagnóstico de la enfermedad. Pero, además, se suele subestimar el impacto que tienen las enfermedades concomitantes (como las enfermedades cardíacas, la obesidad o la diabetes), que enmascaran los síntomas específicos de la EPOC.

Hace unos años, la única manera de diagnosticar la EPOC de manera precisa era mediante un pletismógrafo corporal, que solía encontrarse en un laboratorio de PFP. Estos dispositivos requieren una calibración constante, son extremadamente delicados y solo pueden ser utilizados por profesionales médicos que cuenten con la formación adecuada. 

Además, este tipo de pruebas suelen realizarse bajo la solicitud de un médico de la atención primaria, cuando ya se ha indicado la presencia de síntomas importantes. En estos casos, es bastante probable que el paciente ya se encuentre en una fase avanzada de la EPOC, cuando ya apenas existe la opción de aliviar o tratar la enfermedad.

¿Qué solución ofrecen las pruebas de función pulmonar realizadas con los dispositivos EasyOne® Pro?

Huelga decir que la manera más eficaz y precisa de garantizar la salud pulmonar es mediante la realización de pruebas de función pulmonar (PFP). Este sistema de pruebas se utiliza para medir los volúmenes pulmonares completos, incluido el volumen de aire inhalado y exhalado, la capacidad residual funcional (FRC) y la capacidad pulmonar total (TLC).  Otra característica esencial de las pruebas de función pulmonar completas es la medición de la difusión pulmonar de monóxido de carbono (DLCO). Estas mediciones, también conocidas como factor de transferencia, hacen referencia a la capacidad de los pulmones para transferir el gas inspirado al flujo sanguíneo.

En un artículo reciente, publicado por la revista CHEST Journal y elaborado a partir de los datos del estudio COPDGene, se indica que se ha observado la existencia de una relación entre una menor capacidad de difusión pulmonar de monóxido de carbono (DLCO) y un aumento de los síntomas que suelen relacionarse con la EPOC. Las mediciones de DLCO como parte de un reconocimiento médico suponen pues una opción para obtener un diagnóstico de enfermedades pulmonares como la EPOC de una manera mucho más rápida. 

La línea EasyOne® Pro de soluciones de PFP 

Los dispositivos EasyOne Pro® y EasyOne Pro® LAB han sido diseñados para garantizar un funcionamiento eficiente en cualquier consultorio estándar. Estos dispositivos de PFP portátiles han sido confeccionados con las tecnologías patentadas de NDD, TrueFlow™ y TrueCheck™, son más fiables, más sencillos de utilizar y proporcionan unos resultados sólidos y precisos y no presentan ningún tipo de restricción respecto a los dispositivos de PFP anteriores.

Más allá de la facilidad de uso, la ingeniería de alta precisión y los sólidos resultados que garantizan estos dispositivos, la línea de productos EasyOne® para PFP y pruebas de espirometría se encuentra respaldada por un equipo único de apoyo y formación. Este equipo se centra en mejorar la experiencia del usuario a través de sesiones de formación y de recursos educativos, y en ayudar a los usuarios a sacar el máximo partido de los productos adquiridos.

Actualmente se estima que en los Estados Unidos, unos 13 millones de personas padecen EPOC no diagnosticada, por lo que la necesidad de utilizar dispositivos de PFP en los consultorios de todo el país nunca había sido mayor. EasyOne Pro® y EasyOne Pro LAB® proporcionan la flexibilidad necesaria y son los únicos dispositivos que han demostrado una precisión exacta durante toda la vida útil del producto para las mediciones de DLCO.

Para más información sobre los dispositivos EasyOne Pro® y EasyOne Pro LAB®, haga clic en los enlaces a los productos que aparecen a continuación.

Mediciones portables de DLCO, volúmenes pulmonares y espirometría

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